29 may. 2008

La Duda

La duda se encuentra cuando todo quedó a medias, y el paso siguiente no se sabe certero, o quizás tan solo surgen los miedos de lo que puede que sea, o no sea.
Simplemente ella vive alojada en el epicentro del ser, apagada, como si fuese el último reducto de un volcán milenario que duerme sereno en una fingida calma.

La duda se activa con los resortes de la incertidumbre, la duda aparece cuando somos incapaces de ver más allá. Porque los muros de la realidad comienzan a convertirse en colmenas, y la voz de terceras no es lo suficientemente audible.
Entonces la duda renace de nuevo con fuerza, te hace temblar hasta terminar vencido ante ella, aprisiona, muerde, te roba los sueños.
Y cuanto más lucha más crece, porque se reproduce como un virus mortífero dispuesto a convertirte en fiel servidor de su causa. Te vuelves vulnerable, te vuelves frágil, y cualquier palabra, mirada, gesto e incluso el más leve soplido, es capaz de romper la coraza que hasta ahora habías fundido, para protegerte contra las inclemencias de la duda.

Pero ya es tarde, es tarde, cuando la duda ha conseguido traspasar la voluntad tranquila, todo queda reducido a nada. Y tu mismo te vuelves duda, aunque luches, aunque pienses, ya nada podrás hacer…ella se ha hecho dueña y señora de todo tu ser.

Iraunsugue Eternia

Fotografía-Despegando, Alicante septimebre 2007.

4 Atravesaron la realidad:

haThus dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
haThus dijo...

Dudan aquellas personas que pueden ver más allá de sus propios pensamientos. Dudan aquellas personas que advierten que el mundo no acaba allí dónde ellos no llegan, los que advierten que justo ahí es donde empieza. El resultado de las cosas no es solo consecuencia de nuestra voluntad, forma parte, de forma azarosa, de muchas otras personas. Tú que dudas formas parte de esas personas con visión global que te permite comprender mejor el mundo que te rodea.

Besos para mi "coco"

Iraunsugue_Eternia dijo...

De acuerdo contigo, pero a veces tantas dudas la hacen a una sentirse débil ante las inclemencias humanas, como si todo dependiese del mundo entero menos de mí misma. A veces no me gustaría darle tantas vueltas a todo y aprender a dejarme llevar sin más, como muchos otros. Supongo que es el miedo a caer lo que me hace intentar ver siempre más allá.

Besos para psicoanalista.

haThus dijo...

Como ya te dije, el mundo es de los tontos. Mientras los listos se preguntan como se hace, ellos, símplemente, lo hacen. jajaja.

Besos de un tonto simplón.