10 ago. 2010

CoLaPsOs MeNtAlEs I

Tengo el paladar ahogado de secretos, las yemas de mis dedos han sangrado de pecado, se deshilachan los tiempos de anuncio y comienzo a corromperme por dentro. Soy una lágrima seca hundida en el fondo de un precipicio milimétrico, me abstraigo del mundo, de los rencores y la vanidad contagiada que colapsa mi ente.

Pienso y me hundo.

¿Alguien sería capaz de sobrevivirse a si misma?

Pregunto en la soledad de una casa-ruina, desvencijada, con las cajas de recuerdos aún amontonadas en la entrada o salida de una cárcel naranja.

Me he perdido en el bosque de mis propias pesadillas buscando tan solo una luz que guíe un camino
solo sangro y pienso,
pienso y sangro.

El único camino que queda ante mis ojos es el de introspección, bastarda mentira que me araña los sentidos cuando las horas marcadas no son más que cataclismos en mi mente.

Me pierdo y me encuentro.
Me ahogo en la espiral de mi propia metamorfosis.

Saldremos, como siempre el universo colapsado cederá ante la lógica, aunque ambas sabemos que la pasión terminará siendo el único caballo desbocado capaz de alzarnos sobre las mentes humanas.

La mía, la tuya, la de amabas.

Laura Butragueño
Iraunsugue Eternia.