19 may. 2008

Alma y el hombre de sueños.


Aquella noche Alma encendió un cigarrillo de forma poco habitual, a su lado tenía un mechero de color rojizo que trasparentaba el gas líquido, pero ella, sumida en sus pensamientos rebuscó entre los cajones, las historias y el pasado una caja de cerillas.
Quería prender la noche solitaria con aquel instrumento pasado, raspar el delicado material contra el fósforo y no al revés, para producir aquella llama cálida, que aunque pequeña, era capaz de iluminar la noche que se había colado intrusa en sus pensamientos.

Sentía la soledad recorrerla por dentro, amante fiel que realimentaba de los sueños perdidos, de las metas buscadas y aquel mundo interno rico de metáforas estrafalarias que salían sin ton, ni son, cuando ella más tranquila estaba.
Sentada en aquella butaca sencilla, con las piernas cruzadas sobre si mismas exhaló el humo grisáceo que se perdió en la bruma nocturna del cuarto. En aquellos instantes pensó, que era difícil vivir en estos tiempos y ser de otras épocas.

La hubiese gustado nacer los tiempos de la pasión, sí, porque hoy en día, la gente parecía vivir apartada de los sentimientos y emociones, cuadriculadas mentes que se movían en pos de los propios intereses, olvidando el bullir del sentir interno, incluso, del externo.
Máscaras fijas sobre rostros nublados por la desidia que se amargaban los años amasando riquezas, deudas y que apostaban al interés más alto, para pasar su vida atados a una entidad bancaria.

Alma fue a nacer en los tiempos del desamor y los divorcios rápidos, en los años en los que la amistad era considerada un regalo, porque ya nadie conocía a nadie, y tener un amigo, uno de verdad, era todo un tesoro. La humanidad se unía con hilos de despego, para robarse la energía unos a otros, y hasta el querer tenía su precio, ya nada era gratis, ya todo se pagaba o compraba con algo.

En cambio ella parecía haber quedado recluida en los años del amor sincero, en esos en los cuales la distancia era tan solo kilómetros, no trabas que impedían un beso, no excusas con las cuales alejar el abrazo de los amantes. Ella nació creyendo en los príncipes guerreros que vestían capa y sombrero, que eran capaces de mover el mundo sobre un corcel negro. Pero hoy en día, los príncipes solo eran personajes de cuento.

Las relaciones se basaban en tanto tienes tanto vales, amar no era compartir el alma, sino hipotecarse juntos. Por eso llegó a la conclusión de que no era de este mundo, o sí, y simplemente alguien se equivocó mandándola a la época equivocada en un siglo que no era el suyo.
Por que había crecido con la estúpida idea de que por amor se podía morir, pero que era preferible vivir amando, que en el querer se daba, pero también se recibía, que el amor era compañero de risas y fatigas, no una deuda que se contraía.

Por eos se enamoró de él, porque para Alma era mucho más fácil amar a un hombre de sueños que caer rendida a los piés de un caballero sin espada, que abría la puerta y después metía con falsedades y mentiras la puñalada.
Partiendo de la idea de que su mundo eran los sueños y la realidad ese aburrido terreno mortal, ella prefería pasarse las horas soñando con un desconocido que seguramente nunca estaría por llegar, que deshojar margaritas por alguien que aunque físico, no compartiría ni en el más remoto de los casos las ideas de amor romántico y bohemio con las cuales ella había nacido.

Eran malos tiempos para los soñadores, aún peor para los valores férreos como lo suyos, pero aún así, ella, no podía dejar de soñar. Por eso le escribía cuentos, por si el destino, las casualidades o causalidades de la vida jugaban un día a su favor, y él terminaba por toparse en cualquier esquina de este remoto lugar onírico con su presencia.
Siempre podía mostrarle aquellos cuadernos garabateados de recuerdos nunca vividos, y decirle tierna mientras susurraba a su oído.

-Ves, siempre estuviste conmigo, por eso jamás deje de escribirte, aunque aún no nos hubiésemos conocido.

Iraunsugue Eternia

6 Atravesaron la realidad:

haThus dijo...

La soledad, si se siente como tal, es muy dura, pero así, dificilmente, Alma estará sola nunca más. A veces, como ella, yo también he sentido que no vivo en mi época, pero luego pienso: - ¿Y cuando voy a volver a nacer en otra época? Mejor me conformo con lo que hay.
¿Has tenido un buen fin de semana ETERNIA? Como mínimo veo que ha sido productivo, literariamente hablando, me encantan tus relatos.

Besos y abrazos.

Iraunsugue_Eternia dijo...

Bueno, supongo que Alma necesita de esa soledad, en el fondo ella ama la soledad y aunque tuviese pareja necesitaría ese espacio privado de sentarse a meditar consigo misma.
Y lo de la época tienes razón, a saber donde hubiésemos nacido, pero a mí personalmente eso de conformarme con lo que hay me cuesta y mucho.

Pues el finde genial la verdad, llovió que hacía falta ya por estas tierras del demonio, y estuve en un concierto que tocaban unos amigos, la verdad es que esto ayudó a que ayer por la noche pudiese sentarme tranquila y relajada a escribir. Necesitaba salir a la realidad al menos durante un fin de semana y desconectar de todo.

¿Y tú, que tal el finde? Me alegro que te gusten los relatos, a ver si piensan igual los editores de mi novela!!! Yo sigo esperando a que actualices, mientras leo tus escritos del pasado.

Besitos.

haThus dijo...

Todos necesitamos esos momentos de soledad, algunos más que otros. La soledad también ayuda a pensar y a aclarar las ideas, siempre que sea moderada, si nos pasamos, los resultados pueden ser perjudiciales a la larga.

Yo no he tenido un fin de semana muy divertido, la verdad, pero estube en una fiesta aniversario de la revista de comics de unos amigos y también hubo varios conciertos. También cayo alguna birrilla jajaja pero vaya, en general, un fin de semana tranquilo, de soledad.

Besos.

Iraunsugue_Eternia dijo...

Totalmente de acuerdo, todo a de ser moderado y un exceso de soledad puede llevarnos por dos caminos, o a la depresión, o por el contrario y no se si peor llegar a amar tanto esa soledad que ya no sabemos convivir con otros seres humanos. Yo de momento me mantengo equilibrada en eso.

Revista de comic? Vaya, yo estoy escribiendo el guión de un comic, veremos si tengo suerte…por lo que cuentas debió estar bien la fiesta, yo también busqué un ratito de soledad en el fin de semana.

Un abrazo.

haThus dijo...

Bueno, esta revista la puedes bajar de internet, la página es: www.lepotage.com. Una vez en ella puedes descargarla en el apartado Descargas. (Ya se que es obvio, pero llevo años indicando a personas como hacer cosas en el ordenador y al final creo que ya no se hacerlo de otra manera, jajaja)

Yo ya no se en que punto estoy, supongo que en equilibrio también.
Aunque para mi el equilibrio es un momento antes de que la balanza se acabe por inclinar hacia uno de sus lados. Ya veremos hacia donde jajaja.

Un beso.

Iraunsugue_Eternia dijo...

Luego miro la página, muchas gracias…¿y que habías dicho? Apartado de qué? para descargar donde? Jajajaja gracias gracias…

Sí, efectivamente el equilibrio es eso, dos instantes en el tiempo que cuando te quieres dar cuenta han desaparecido y la balanza comienza a desestabilizarse.

Besos.