3 jun. 2008

La colilla


Cual efímera vida la de un cigarrillo, colilla destinada a terminar tirada en algún rincón de una ciudad, de un parque, o en lo mas hondo del maloliente cubo de la basura.
Le absorbes la vida, poco a poco, casi sin darte cuenta, calada a calada, humo que baja por tus entrañas. Que deposita suciedad en tus pulmones, que llena tu cuerpo de oscuro alquitrán, que te mata, poco a poco, casi, sin darte cuenta. Pero un día sientes que te falta el aire, que las cuestas son más empinadas cuando sostienes aquel cigarrillo entre tus dedos, cuando tus labios dan esos fatídicos besos, muerte y sufrimiento. Por que aunque no lo sientas, es cierto, y lo sabes, y sigues con ello. Por que es como un juego, y él, destinado a morir entre tus dedos, recordado después, quizás guardado en algún cajón con los secretos, porque te acompaña en los malos y buenos momentos, porque con él, vives amores y llantos y penas, pero al final, ¿qué queda?

No somos tan distintos a ellos, por que también nacemos de las caricias, del amor de unas manos que nos lían, y al igual que el buen tabaco, somos seleccionados bajo el microscopio de otros cuerpos, de aquellos, que nos dan el toque final para ser tan perfectos, tan únicos y a la vez tan iguales entre nosotros.
Cajetilla precintada esperando vernos nacer, que unas manos quiten aquel envoltorio de plástico y papel, de sangre y carne, de flujo y esperanza. Manos expertas que nos sacan, que nos dejan ver la luz, que nos sostienen entre sus manos, igual que al tabaco, esperando a sentir los besos nombrados.

Existencia efímera, por que nosotros somos quien les robamos la energía, los que hacemos que el humo, queme su vida, al igual que quemamos la nuestra, así, sin más, sin darnos cuenta. Tan solo saboreado momentos, sin pararnos realmente a pensar en ellos, y no dejamos de consumirla cuando sobreviene el llanto, y no nos paramos a observar, que nuestro cuerpo, es como el buen tabaco.
Tan solo fumamos el momento, y aunque luego lo recordemos, nunca o pocas veces nos paramos a pensar que hay detrás de todo aquello, por que como el fumar, se convierte en un vicio, esto de vivir sin buscar el verdadero brillo.

Alquitrán, nicotina, monóxido de carbono, penas, rabia, envidias, infinidad de malos humos con los que consumimos nuestras vidas, para al final, seguir siendo nada, tan solo colillas, que en el último suspiro bajo el beso de la muerte, nos preguntamos porque nos fumamos la vida tan rápidamente. Con el miedo a no ser recordados, con el mal sabor de boca que te deja el tabaco, por dejar nuestros sueños varados, con las toses y las flemas, de disgustos y heridas del pasado. Por que se hace más dura la subida según pasan los años, porque es lo que tiene el vicio de este nuestro tabaco, que son muchos dedos los que te dejan tocado, hundidos, cansado. Y al final, te cuesta subir a la cima, a la montaña de nuestra propia existencia, porque se nos agota la vida y tan solo queda esperar la muerte, preguntándonos si realmente nos dejamos llevar por este humo y sus corrientes.

Pero muchas preguntas no tienen respuestas, no porque no existan, si no por que las verdades duelen, al igual que duelen los pulmones cuando son años de inhalar maldades, propias o ajenas. Y no convertirlas en oxigeno puro de la selva, si no dejar que corrompan el alma, para al final, ser oscuros y no quedarnos ni una sonrisa de libertad encontrada, de paz interna, de respiración tranquila y serena.
Por que al final del camino...tan solo colillas, olvidadas y perdidas.....existencia efímera que se vivió al máximo para no perder ningún día, que no saborearon el verdadero elixir de la vida y sus cosas bonitas.

Iraunsugue Eternia


Fotografía-Plaza de la Viña, Alicante septiembre 2007.

2 Atravesaron la realidad:

haThus dijo...

Extraña paradoja, "somos colillas", nosotros robamos un poco de vida a aquellos que nos quitan la nuestra. ¿Acaso aquel que nos quita la nuestra es tan solo una metafora efimera de la propia vida? He de decirte que este es uno de esos textos complejos, aunque no a simple vista, a los que yo necesito dedicarles más tiempo, si es que quiero acabar de entenderlo. Te prometo que así será.

Besos mi "coco" pensante

Iraunsugue_Eternia dijo...

Mmm el texto va más sobre el comportamiento humano con nosotros mismos, de cómo consumimos la vida sin pararnos en cada calada de los segundos. Cuando tengas un ratito para volver a leerlo hablamos de ello.

Besos de tu cabecita loca.

P.D. ¿Estabas pensando en mí? Me ha encantado la canción, la guardaré como un tesoro en los recuerdos, ya que es la primera que me dedicas.