10 nov. 2008

PupiDilatada


Papel en mano caigo en la cuenta de que tengo cita con el oftalmólogo desde hace seis meses, imposible librarme y de vuelta por quince días antes de mi despedida final de esta ciudad del demonio. Me encamino en busca de ayuda profesional para que me asesoren sobre la manera adecuada, y los efectos de las gotitas que reposan sobre mi mesilla, y las cuales debo introducirme en el ojo una hora antes de la consulta.

Ante la respuesta directa de mí querido "compadre":

-Haz el favor de leerte las instrucciones, ¡que yo no tengo ni idea!

Decido de buena mañana apostarme el líquido sobre el iris y encaminarme a leerme el aburridísimo panfleto que acompaña a las gotas. Tras dejar caer el ácido sobre el globo ocular, echar sapos y serpientes por la boca por el escozor, me siento tranquilamente tostada en mano para ver si puedo esclarecer el contenido del frasco.

El mismo dice así:

El ciclopentolato clorhidrato es un parasimpaticolitico potente con acción midriática y ciclopléjica…¿einch?...La midriasis que se obtiene es de duración moderada siendo el efecto ciclopléjico intenso y de corta duración….bla bla blaaa bla bla blaaa….taquicardia ligera…estados alucinatorios…visión confusa…lo típico, pienso, mientras cierro cuidadosamente el papelito y termino mi desayuno.

Tras quince minutos de vueltas por la casa, observo atónita como todo comienza a emborronarse, y lo que hasta ahora parecía un pasillo recto, emprende a empequeñecer, por no hablar de esas molestas motas de polvo que corretean ante mis ojos. Aún así sigo mi camino hacía el baño, para observar si es producto de mi enajenación transitoria debido a los efectos secundarios del cola-cao de la mañana, o de las inocentes gotas que dejé caer sobre mis ojos.

Ante mí, el iris desaparece siendo una delgada línea en verde musgo corrompida por lo que debe ser mi pupila oscura, que ha tomado posesión de todo el globo ocular, ¡ahora me parezco al señor Burns en ese episodio tan curioso de los Simpsons!. Sin poder remediar la risa, cojo el bolso y me encamino a la calle.

Una bofetada de sol me pega en los ojos dejándome literalmente ciega, llorosa y risueña intento recordar el camino a la clínica mientras esquivo lo que parecen excreciones de perros depositadas ante mis pies. Voy dando saltos, con los ojos cual china que no ve un pimiento, e intentando no estamparme con esos extraños objetos alargados que se apostan en la calle y que deben ser farolas.

Con las pupilas como platos, me paro en medio de la calle intentando visualizar si el muñequito pequeño y soleado es rojo o verde intenso. Y como no hay un dios que centre la vista en ese bicho, y el sol ha decidido hacer la guerra contra mi fotosensibilidad, decido seguir los pasos muy de cerca de la señora que llevo delante y que tira de un carrito de la compra. Y que a su vez asustada por mis lágrimas, mis estornudos debido a la gripe que pillé en Barcelona, y mis pasos poco certeros, comienza a caminar más deprisa huyendo de mi presencia, y yo, miedosa de quedarme varada en medio de lo que creo es un paso de cebra, correteo tras sus zapatos en misión de ayuda.

Por fin, y tras cambiar de acompañante tres veces en diferentes pasos de peatones, consigo llegar a un espacio asquerosamente soleado que me nubla la vista y me deja incomunicada visualmente con el exterior. Recordando que las instrucciones decían que debía volver a introducirme el líquido 15 minutos antes de la consulta, intento ver la hora en el móvil, los números danzan alegres sin dejarme ver cuanto falta para que la enfermera salga a llamarme a la sala, así que decido ponerme contra una farola y volver a dilatarme las pupilas tal y como me indica el papel.

Los niños del colegio de al lado chillan descontrolados al ver tal acción, mientras que dos señores que pasean a sus perros comentan la poca vergüenza de los jóvenes de hoy en día, y como nos dejamos llevar por las drogas. Ya que estos si no me equivoco, solo han llegado a ver mis ojos como platos, la risa incontrolada que llevo encima y mis pasos zizagueantes para llegar al médico.

Por fin, sentada en la consulta me someto a la observación de enfermera y doctora, intento descifrar las letras que se balancean en el panel del fondo y acertar a decir el diccionario diminuto que las ha dado por ponerme a cinco metro de distancias. Consciente de mi desequilibrada vista, acierto a no acertar ni una y desmoronándome de risa en la silla resuelvo comentarlas que yo solo veo pulgas danzarinas.

Diagnóstico: La miopía ha subido, el astigmatismo está estable, y si en ocasiones veo doble sin llevar dos cervezas de más, es debido a que mis ojos son extraños el uno para el otro y deciden ir por libre. Es cristiano…mi ojo derecho sabe la dirección a tomar, mientras que el izquierdo ha decidido ir por libre y se hace el perro a la hora de seguir al derecho…vamos que son así de simpáticos el uno con el otro. Nada que no se pueda solucionar con nueva graduación de lentillas y una buena dosis de paciencia de la cual siempre he carecido.

Nuevamente, con la luz verde aún parpadeando en mi pupila, las córneas a punto de salirse de las órbitas, y un millar de diminutas agujitas que me pinchan en el ojo y que nadie ve más que yo. Me encamino por preinscripción médica a casa, ya que una es delicada y sensible al sol, y no debo exponerme bajo estas circunstancias.

Dándome contra los viandantes, escupiendo injurias contra el Lorenzo que brilla en estas tierras levantinas y teléfono en mano comentando mis hazañas, consigo llegar ante la puerta de casa, tras media hora probando llaves acierto a introducirme en el ascensor y palpando, abordo los botoncitos que me lleven a mi guarida.
Por fin, sentada en esta silla y con la casa a oscuras, esperando a que la luna venga a buscarme y me de un respiro, recuerdo las palabras de la doctora diciéndome que dicho efecto pasará en seguida y que será solo un día, ¡un día!

Y es aquí, escribiendo con un 26 de letra, para conseguir descifrar lo que ni yo misma se que estoy escribiendo, caigo en la cuenta de que quince días antes mi óptico de media vida me dijo lo mismo que aquí la susodicha doctora, sin necesidad de joderme el día ni dilatarme las pupilas haciéndome parecer la niña del exorcista en versión moderna.

Iraunsugue Eternia

12 Atravesaron la realidad:

Iraunsugue_Eternia dijo...

Cuando consiga no confundir la Z con un 2 me doy un paseo por vuestras casas, que he tenido un poco abandonado todo.

Besos y mil perdones.

CaminanteDeNoche dijo...

Jajajajja, por poco me meo encima de la risa al leerte. Y no es que me ría de los problemas oculares ajenos, es la gracia como lo has contado...
Mira que ir por la calle de esa guisa, si me encuentro contigo con esos ojos creo que eres uno de mis personajes oníricos que se ha escapado de mis sueños.

Cierra los ojos...y descansa, por lo menos si no tienes un perro guía, jajaja

Besos, que eso se pasa.

JoseVi dijo...

LO he pasado mal y todo :( Cuidate por favor. Yo tambien me he ausentado por internet estas ultimas semanas he aparecido muy poco.

Un fuerte abrazo y cuidate mucho por favor :)

calambre dijo...

De verdad iraunsugue, como te pasas.
Me lo he pasado de miedo leyendo esta historia.Buenisimo, de verdad.
Mira que a veces el humor te puede hacer milagros!
Te agradezco que contaras la anecdota solo por lo que me he reido leyendola.
Es que hay que ver...solo dos gotas y ya vas ciega.

AdR dijo...

XD La Z con un 2 dice :)

Ay, qué cosas te pasan, eso de las pupilas dilatadas tiene su atractivo ¿eh? Imagina que en uno de esos pasos de cebra un alegre mancebo te ofrece ayuda, te mira a los ojos y... ¡oh! creo abiertamente que te has enamorado de él, es muy posible dada la dilatación de tus ojos y los síntomas que llevabas :D

En fin, recupérate pronto.
Besa2os (jajaja).

ALMAGRISS dijo...

Me parto contigo, niña... y mira tú que andabas por ahí buscando la musa... jajaja, que no hombre, que no, que solo ha cambiado un poco de actitud, pero ahí está...

Iraunsugue_Eternia dijo...

CAMINANTE: ¡Uuuhh! Daba miedo y risa, sobretodo risa, jajaja y de un día nada, he tardado más de 24h en volver a mi estado natural…mmm dulces personajes oníricos, en verdad ambas lo somos ;)

Abrazos.

JOSEVI: No sufras hombre, que esto es para reírse, todo salió bien.

Besos

CALMABRE: Acalambrada me dejas jajaja…si si es que la vida hay que tomársela con humor, aún guardo las gotas por si te hace una sesión de pupilas dilatadas una tarde que estés aburrido jeje.

Besos.

ADR: jajajaja si si, una princesita de ojos dilatados que confunde un sapo con un príncipe jajaja eso también podría haber pasado, como no veía nada vaya a usted a saber que confundo de esta guisa.

Recuperada estoy, y atónita aún con la nueva Alicia.

Besos (malvado jeje)

ALMAGRISS: Jajaja en verdad me dilaté las pupilas a ver si la encontraba y jajaja ya te digo que la encontré, sobredosis de ideas desde luego.

Besitos.

haThus dijo...

Bueno, esto es lo que se dice una odisea. Esto me recuerda que si yo hubiera relatado esta historia, seguramente no habría ocupado más de un párrafo y no habría tenido ni la mitad de gracia jajaja. De todas maneras creo que debe ser lo mismo, o parecido, a cuando te levantabas por la mañana y te estabas duchando. Yo te hacía muecas y te preguntaba - Me estás viendo. Tu siempre decías - No, pero me lo imagino. La vista es muy puñetera, pero si no es muy buena, agudiza el resto de los sentidos.. jajaja.

Besos divertidos.

Iraunsugue_Eternia dijo...

HATHUS: ¿Tu crees? Pienso que siempre has tenido un gran sentido del humor, ácido a veces, pero siempre bueno. Nunca veía tus muecas jajajaja pero imaginaba que hacías algo así...también es divertido ver a medias, imaginar, solo imaginar....

Besos risueños.

haThus dijo...

En realidad mi humor no es ácido, ni lo ha sido nunca, es más bien infantil, yo lo disfrazo de acidez para que la gente no me llame precísamente "infantil". Pero cada vez me va dando más igual lo que piense la gente, creo que se lo debo a la edad.

Besos de sonrisa profident.:)

Iraunsugue_Eternia dijo...

HATHUS: Pero a menudo a la egnte se nos antoja picante...será que no sabes entender.

Besos con media sonrisa.

haThus dijo...

Seguramente es que no se entender, despues de todo es lo que siempre me has dicho.

Besos sin ninguna sonrisa.