15 jul. 2008

Sensaciones de vuelta


En ocasiones su vida era comparable al vuelo de un dragón, para ser precisos, ella llevaba tiempo sobrevolando su propia existencia sobre el lomo de Iraunsugue.
Por eso, aquella tarde, cuando él se volvió de hierro y las escamas mudaron en cómodos asientos, ella, sin poder remediarlo, cayó en la cuenta de que cada vez que emprendía el viaje de regreso, sentía que algo faltaba.

Podría contrastar aquella estúpida sensación con la necesidad de recordar cada uno de los vértices de su mundo. Engullido quizás en esos momentos por la melancolía, fue a adivinar el paradero de aquellos pedazos robados o regalados a la esperanza que adivinaba en unos ojos, en esos momentos, seguramente llorosos y cerrados.

Comenzó a pensar que si aquello seguía ocurriendo, llegaría un día en el cual no encontraría la excusa para coger el vuelo de regreso, pero si muchas razones para dejar de mudar en el tiempo.

Puede que hubiese llegado el momento de hacerse parte de…

…fue en esos segundos cuando la sensación dejó de ser estúpida, ella tan solo, encontró una mueca de felicidad en su rostro e innumerables propósito para volver a… y estar con…siempre al lado de…

Iraunsugue Eternia
Fotografía-Dragón Sala Clap, Mataró Julio 2008.

2 Atravesaron la realidad:

haThus dijo...

No hay motivo para ser nómada mientras no se agoten los recursos que nos permitan quedarnos en un mismo lugar. Uno siempre acaba encontrando su sitio y puede que ese sitio no esté solo fuera de nosotros. Vale la pena buscar en nuestro interior y saber vislubrar ese lugar, entre nuestros sueños y nuestras vivencias, entre nuestra realidad y nuestros deseos.

Besos nómada-sedentarios.

Iraunsugue_Eternia dijo...

Antes he leído tu comentario por encima, y ahora profundizando no tengo más que darte la razón. Siempre he dicho que nunca he tenido un hogar, uno verdadero, y siempre pensé que era debido al clima, el lugar geográfico donde me encontraba, la gente, un sin fin de excusas porque en verdad nunca tuve ese hogar dentro, no lo sentí y por lo tanto no podía vincular algo físico con eso que sentía.
Puede que ahora comience a sentirlo dentro y por eso lo visualizo fuera.

Quizás haya llegado la hora de aprender a tener un hogar…

Besos de sofá y domingo.