17 jul. 2008

Enséñame a caminar......


-¿Puedes enseñarme a caminar?

Esboza Onírica media sonrisa plegando lentamente las alas, ha quedado atrapada en el umbral de sus propios sueños futuros, queriendo regodearse en el presente que la muestra Realidad desde el otro lado.

Y él asiente negativamente.

-No, debes aprender sola –responde.

El viento la ha azotado el orgullo volviéndola niña, hasta deshacer las armas que portaba, y dejando tan solo un suave halo de luz que la envuelve sugerente y desnuda.
Onírica tiembla ante la idea de caer en tierra, lleva años elevándose sobre el universo por miedo a los miedos. Y estos han comenzado a engullirla hasta hacerla de tinieblas y melancolía.

Realidad, por su parte, se mantiene estático y la observa.

Siente el deseo recorriéndola el cuerpo, hasta que topa con los miedos del pasado y frena en seco, tiembla, lo mira, pide ayuda de nuevo. Él se mantiene en su posición real, ella va alejándose lentamente de su mundo natural del sueño.
Se ha posado suavemente sobre la tierra, pensando que se tabalearía el mundo bajo sus pies y caería nuevamente en el precipicio de la angustia.
Pero no ha sido así, todo ha seguido su curso de tal manera, que ahora es tan real que no encuentra sus alas, pero las siente plegadas, diminutas en su espalda.

Se siente segura y avanza, Realidad se aleja unos pasos, y ella insiste en su marcha, absorbe los nuevos olores de la nueva vida, segura y decidida lo atrapa o se deja atrapar.

-Creo, que estoy aprendiendo a caminar –comenta risueña y avergonzada.

Realidad tan solo la toma en sus brazos, cálido, sutil, como tiene por costumbre asiente en un murmullo que a ella la suena a palabras. Con eso la basta, con eso y con ser Luz en su mirada.

-Puede que este estado real también me guste.

Iraunsugue Eternia
Fotografía-Y mis piernas de fuego y arena, San Juan 2008 Alicante.

2 Atravesaron la realidad:

haThus dijo...

Cada segundo que has pasado fuera de ese estado, has estado fuera de tí misma. Pero no olvides que eso ha sido necesario para encontrate a tí misma tal y como eres ahora. A menudo una reunión con nuestra mente puede convertirse en un aquelarre de pensamientos del que difícilmente se puede salir. Tu eres mucho más que melancolía y miedos, tu no eres tu mente.

Besos de libertad.

Iraunsugue_Eternia dijo...

Me gustaría creer que ambos son parte de mi, que esos dos estados pueden conjugarse como dos bonitos verbos sin necesidad de abandonar ninguno por estar en el otro. Es cierto que necesitaba la realidad pero el sueño también forma parte de mi estado natural, y eso pienso nunca va a cambiar.

Es bueno ahondar en los pensamientos, pero es un laberinto peligroso como bien dices, gracias por verme como me ves, por ayudar a verme y por estar ahí.

Besos reales.