27 ene. 2009

Madrugadora Dama

-¡Alto bandida! ¿Cómo osas entrar en mi reino? –grito a la oscuridad que cubre la pieza. Sí, la pieza, porque siempre quise utilizar esa palabreja que tanto leí a Márquez en novelas de hojas amarilla que reposaban manoseadas en las estrechas estanterías.

Denuda pero tapada hasta las cejas siento el tintineante sonido del miedo en mi garganta, trago más no sabe a nada, solo el reseco olor a noche que se apodera de mis sentidos.
Me cubro la cabeza y espero bajo las mantas que la presencia marche o vaya, pero la siento suspirar junto a la ventana de rojas cortinas labradas.

Los gruñidos agudos del perro truenan en el espacio contiguo, y la cama cede bajo su peso, ladra y gime asustado. Me asomo entre el hueco que conseguí dejar para respirar y lo observo absurdo ladrarse a si mismo en el espejo. Parece o quizás lo sea, tonto de remate, de capirote, un poco alelao y hasta yo diría que atormentado por mis cuentos diarios y mi afición a comentarle mis paranoicas ideas.

-¡Idiota haz algo! –le grito entre dientes, pero el pobre animal debe ser sordo, o quizás sea la emoción del instante al verse a si mismo reflejado en el espejo, un recuentro con el “yo” más primitivo, se rasca las orejas y gruñe, pues el inoportuno okupa que según el chucho vive tras el cristal ha decidido ser mimo o payaso de feria imitando cada una de sus monerías.

Parpadeo absorta ante la escena, yo en cueros, el perro en conversaciones íntimas, la habitación sin día, la cama tan solo el frío espectral de quien cae en las tinieblas del no despertar.

-¿Y qué será de mi? –gimo de nuevo -¡Muerta en cueros a la pecaminosa edad de 23 años!

Y la presencia escandalosa ríe llenando todo el espacio, y hasta me atrevería a observar luz en los sonidos. Tomo el aliento que queda en vahó y decido apostarme contra la pared y hacer frente a la muerte que sigue a carcajada limpia colapsando el ambiente.

-¿Iraunsugue? –llamo con voz de pájaro de mal agüero, pero oídos sordos se hace el dicharachero dragón -¡Otro estúpido para el montón!, ¿dónde está ese viejo escamoso cuando lo necesito?

Rebusco bajo la almohada cual perro de presa, pero no hay ni dagas ni promesas, solo alguna que otra pelusa maltrecha de la noche anterior, seguramente descendió de algún ombligo, pero apostaría a que no era el mío. Recuerdo inútilmente que esto no es cuento sino la realidad misma, y que aunque quisiera y pudiera no habría pluma en mano que me hiciese cambiar el final de la historia.

-Ejem ejem –carraspeo antes de iniciar conversación con mi verdugo -¿a qué viniste muerte infernal?

-¿Muerte? ¿Se te fue la pinza, la chola o solo perdiste el cocotero? –se dirige a mí aún sonriente, más no puedo verla y si sentirla –Lees demasiado a Poe y eso no debe ser bueno.

Imaginándome presa de una pesadilla y niña indefensa imito todas las escenas de damas muertas que recuerda mi mente recién despierta, me tumbo de lado, saco la lengua, desciende cual sirena sobre el colchón mi melena.

-¡Mátame ya! –grito desconsolada sin dejar de sacar la lengua de medio lado, observando por el rabillo del ojo al perro lavándose los cuartos traseros.

-¿Pero estás tonta?, ¿acaso no sabes quién soy? –replica la presencia hasta ahora desconocida –vengo en son de paz.

Es entonces y solo entonces cuando despierto de mi absurda posición de dama encarcelada, me recompongo digna y me siento en la cama. Más la presencia se acerca con mis bragas de encaje blanco moviéndolas a modo de bandera.

-Cuidado querida no estropees la puntilla, son unas de mis preferidas.

La miro y remiro más no me suena de nada tan delicada fémina, pienso en todas las presencias que podrían visitarme, pasando por los espíritus navideños, los del inframundo, las musas, Melancolía, Tristeza, hasta el pesado de Recuerdo que le da por creerse rey del mundo entero, pisoteo a Llanto, me río de Absurdo y caigo en la cuenta de que no se qué narices pinta esta señorita en mi mundo.

-¿Y tú eres? –al fin pregunto.

-Juguemos a un juego –obvio desde luego –yo diré palabras relacionadas con mi nombre y tú deberás averiguarlo.

Miro el reloj en rojo grabado sobre el techo de plata…¡coño las 7.30 de la mañana! ¿estará la presencia con resaca? Suspiro frustrada.

-Risa –me dice comenzando el juego.

-¡Payasa! –contesto.

-Frío, frío…

-El cielo, ¿eres un ángel?

-¡No coño! ¿dónde me viste las alas? –parece enfadada.

-No se, es que no veo, ¿me pasas las gafas? – y ya a cuatro ojos proseguimos de nuevo.

-Mar.

-Picor.

-¿Y qué tiene que ver el mar con el picor? –temperamental gruñe la doña desde el otro lado de la cama.

-Mar, tierra, sal…picor.
-Eternia querida no seas tan rebuscada –casca los dientes y trina las manos.

-Chocolate.

-No gracias estoy a dieta –los ojos la mugen y babea.

-¿Estás bien? –pregunto asustada pensando sino la dará algo a la madrugadora dama.

-¡Me alteras! ¿no te disté cuenta? Digo cosas que te gustan, cosas que te hacen…

-¿Einch? Creo que estás un poco loca…¡aaaah espera espera! ¡Si eres Locura! Querida cuanto tiempo, discúlpame sino te reconocí.

-¡Qué no coño escucha! –rebotada y hasta diría que un tanto cabreada gruñe más que el pobre perro, se levanta, se sienta, comienza a impacientarse.

-Obsesión, Celos, Paranoia…no no, espera espera, no te tires de los pelos…ya lo tengo ya….eres…eres…mira chica que no se quien eres.

-¡FELICIDAD! ¡¡¡SOY FELICIDAD!!!

-Aaaaah válgame la virgen y todos los ángeles caídos, ¿y qué quieres a estas horas? –pregunto decepcionada con una estúpida sonrisa en la boca.

-¿Cómo qué que quiero? Soy yo, ¡Felicidad!

-Ya ya eso ya lo escuché…¿y? –interrogo a la tonta presencia que da saltos y cabriolas sobre mi cama –cuidado con el perro, muerde y araña, como la dueña cuando está cabreada.

-¿Esa no era tu gata?

-Si también, pero Pelusa es más aficionada a arrancar ojos, a este le gustan más las manos, son distintos aunque parezcan iguales –intento explicarla, pero antes de hacerla una disertación sobre mis bichos y sus peculiaridades decido terminar la visita cuanto antes –bueno y en verdad, ¿qué querías?

-Vine a quedarme en tu vida.

-¡Oh que bonito querida! ¿y para eso me despiertas? ¡so cretina!

Cierro los ojos y agarro al perro, la ducha suena de fondo con cánticos mañaneros…babeo más diré que era el perro, sonrío y ladro mientras me duermo.
La escucho agitarse junto a la pata de la cama, rebuscar las llaves de las esposas bajo el colchón.

-No te molestes cielo, las escondí en un cajón –me dirijo a ella más soy victima del sueño – si te portas bien luego te llevaré a dar un paseo.

Iraunsugue Eternia
Fotografía-Viaje a Irati (Navarra, Oct. 2007)

13 Atravesaron la realidad:

kayako saeki dijo...

Preciosa historia !!!
Akabo de deskubrir tu blog y me he leido varias entradas...me enkanta komo escribes...

un saludo y ....volveré por akí.

AdR dijo...

Ostras, qué miedo la foto de arriba...

A ver...

¡Muerta en cueros a la pecaminosa edad de 23 años! jijiji... ya te digo yo que los 34 también son pecaminosos. Me ha gustado esa frase.

Y leer a Poe no es nada malo, ¿eh?.

¡Chocolate! - ¡Fruta!

Me ha gustado volver a pasearme por tus letras :)

Besazos

charlotte dijo...

ja ja, que bueno eternia!!! (te deje un presente en el blog de residuos) un beso grande guapa!

ALMAGRISS dijo...

Por favor cómo me he reido... jajajaja... es buenisimaaaaaaaaaa. Quiero más historias así!
Mil besos

JoseVi dijo...

Da miedo la foto XD. Te voy a ser sincera no he leido toda la entrada, me duelen los ojos de tanto enviar emails esta tarde a ver si me sale otro curro. Pero quiero agradecer tu visita y decite... que vienen unos guantes mios de esgrima que lo vas a flipar, estos mas que los de antes. Son de cuero negro y cota de malla, en plan vikingo muy heavies XD. Me los envia un colega de valencia que tiene una tienda, la careta ya la tengo. Me han invitado un fin de semana a albacete unos compañeros de esgrima de alli. Ya te contare.

Besos, un abrazo y no cambies :)

kayako saeki dijo...

He visto tu kortometraje "alma de musa" y me ha gustado mucho.Es triste y mágiko! No se si has visto ke en mi blog hay un korto mio kolgado, si puedes hachalé un ojo.
Muchas grácias por tu comentario y tu seguimiento...

besos onírikos!!!

Iraunsugue_Eternia dijo...

KAYAKO SAEKI: Gracias por pasarte por aquí, me alegro que te haya gustado.

Saludos.

ADR: ¡Ostras que ilusión me hace verte de nuevo por estas tierras! ¿Qué foto te da miedo? Porque cuando escribiste el comentario aún no había subido ninguna al post.

Nada, nada…a los 34 ya comienza a bajar la cosa ;) que es coñac siempre nos quedará la fruta con chocolate jajajaja y vender ideas a los artistas frustrados.

¡Voy a montar el negocio del siglo!

Besazos.

CHARLOTTE: Pues ahora me paso por tu blog, un besote.

ALMAGRISS: ¡Uf tocaya! Menos mal que alguien se ha reído, creía que era la única que me partía yo sola con este escrito.

Un abrazo con ataque de risa incluido.

JOSEVI: No te preocupes, no pasa nada. Me alegro que estés bien y que al final hayas conseguido esos dichosos guantes.

Un beso.

KAYAKO SAEKI: Muchas gracias por ver mi corto, fue el primero pero la verdad es que nos quedó a mi forma de verlo bastante bien. Yo ya te escribí sobre el tuyo.

Besos.

AdR dijo...

La foto de Kayako Saeki.
Susto, susto.

La otra no, la otra no me da nada de miedo :D

Besos.

Al Hrrera dijo...

Me gusta tu estilo. Desenfadado y descrito. Ya te he leído antes, pero ahora te sigo.

Excelente historia, por cierto.


Saludos desde el ocaso...

Puta Desgraciada dijo...

Miraaa, miraaa... Esos son los pasos de los que me escondo...

A mi es que me da miedo asomarme por la cobija...

JuanMa dijo...

No sé si funcionará lo de esposarla a la cama...

(Pero merece la pena intentarlo).

Besos cautivos y rugidos felices.

Iraunsugue_Eternia dijo...

ADR: jajajaja pobre…¿la otra no da miedo? Pues debería ;)

Un besazo.

AL Hrrera: Muchas gracias, pues espero que sigas por aquí.

Besos.

PUTA DESGRACIADA: Bueno, bueno nunca se sabe cuanto más te escondas más te buscará, así es Felicidad un poco pesada ella.

Besos.

JUANMA: Creo que no funcionó, la muy asquerosa encontró la llave.

Besos tristes sin vuelos ni rugidos.

haThus dijo...

Creo que debe ser una de tus historias más alegre, almenos transmite mucha alegría y entre tanto tono irónico, hay un velo de cómico que me hace pensar que aquel día si te sentías feliz. Me llena el corazón pensar en los días que fuiste feliz, y que escribieras sobre ello, mucho más.

Abrazos de yo también hayé la felicidad a tu lado.