25 jun. 2010

...sanT joaN


Todas las playas se vertieron sobre sus propias esferas, la arena cedió levemente bajo el peso de su cuerpo, se sentía viva, extrañamente en sintonía con el mundo que giraba a su alrededor. La música quedaba lejana a pesar de la corta distancia entre su ser y el escenario, las luces se agolparon contra la última ola que besó la arena, unos instantes antes de que introdujese los pies en el líquido amniótico de la madre Gaia.

-Soy un ser que no está.

Su voz se perdió en un hilo incoloro sobre el horizonte de luces multicolor, estallando en tres millares de partículas de pólvora que cedían a la gravedad salpicando el océano. La gasa del níveo vestido quedó suspendida sobre la marea, su cuerpo desnudo bajo la tela se estremeció al contacto con los remolinos de algas y peces que danzaban zigzagueantes entre sus piernas mojadas. La humedad subía hasta la boca alimentando la lengua de sílabas que chapotearon de sal en el paladar, esencia de recuerdos.

-Una noche más de Sant Joan…y ya van tres.

Los párpados apretados, la hilera de pestaña se tiñó de oscuridad, aquellos ojos distantes llegaron acompañados del rubor de sus mejillas, y eran de tierra, tierra húmeda, como la de aquellos bosques donde un día un águila negra sobrevoló sus vidas. Los reconoció al instante, ajustando las pupilas a la escasa luz de los párpados cerrados, y los nombró tristeza.

-Nadie puede amar a un muerto…ya no.

La tierra tembló en las orillas del mundo, los tambores resonaron estremeciendo las sensaciones, anegando la piel de movimientos danzó al compás de los sentidos. Se reencarnó en cada nota musical que ascendía entre las llamas; primero creando la danza en sus pies amoratados de frío, las piernas blancas, el corazón palpitante de angustias cedió a la soledad de la música alojándose en una enredadera de pecados.

-Sé que está ahí, en alguna parte…como tú estabas aquella noche, como siempre estarás en la memoria de todas las noches.

Un cuerpo traspasó el umbral de los sueños cayendo en picado sobre la ola que se precipitaba hacía el vacío del mundo. Escuchó los gritos y subió sobre las espaldas de libertad, corrió sobre los mundos, lo hizo sin observar a la gente parada en las orillas buscando la moneda que los llevase a la resurrección…unos ojos negros se alojaron entre el dedo índice y el corazón. Apretó con fuerza hasta que detonaron en estrellas fugaces hacía el aura índigo que portaba.

Se llenó de luz.

En algún lugar, alguien…seguramente él, consiguió devolverla a su memoria.

-Creo en ti….a pesar de los miles agujeros negros de gusano que han atrapado mis sentidos, sigo viva, soy de ti, víctima de ti.

El último de sus pecados fue arrojado al fuego, llevaba su nombre.

El mecanismo de un reloj se activó al otro lado del limbo…

…comenzó la cuenta atrás.

Iraunsugue Eternia
(Laura Butragueño)

Fotografdía:De Eternia entre las arenas del tiempo. (Mataró, 23/6/2010)

P.D. Hermana he sobrevivido….

6 Atravesaron la realidad:

JuanMa dijo...

Y yo creo en ti...

Al fuego lo que nos ata. Sigue viva (y viviendo).

Besos purificadores y llamaradas de dragón.

Iraunsugue_Eternia dijo...

JUANMA: Gracias por creer en mí, eso es porque tu dragón cuida del mío, lo conoce y sabe que tarde o temprano resurgirá como el ave fénix de sus propias cenizas.

Cuidado que quemo…fuego camina conmigo.

Un abrazo fuerte.

LIGEIA dijo...

La mayoría de la gente ama los muertos porque los mantiene vivos en su memoria, hasta que el tiempo los difumina y entonces si, realmente mueren.

Aunque a veces los vivos están tan muertos...

Un abrazo

Iraunsugue_Eternia dijo...

LIGEIA_ Que bonito...uno no muere hasta que no es olvidado..que cierto.

Muertos que caminan y se hacen pasar por vivos...yo conozco tantos por desgracia.

Besos.

haThus dijo...

"Mueros que se hacen pasar por vivos", curiosa descripción.

Y comenzó la cuenta atrás...

3 ...

Iraunsugue_Eternia dijo...

Hathus: Sí, hay tantos en el mundo que cada día me pregunto porque no llevo la cámara a mano para grabar algo realmente bizarro.

Un beso.