Uno puede morir muchas veces, tantas como sea capaz de romperse un corazón. Yo hasta la fecha morí tan solo dos, pero por condición de gata aún me quedan cinco cartas que desbarajar, echar sobre la mesa y esperar a que la jugada sea al fin certera…hoy por hoy, juego con la tercera.
Los impulsos cardiacos son más potentes de los que uno mismo puede llegar a imaginarse, no son solo colapsos hormonales lo que nos hace enamorarnos, es la estrategia de la propia vida, cuando los ojos se alinean cual planetas decididos a encontrarse. Bastaría con cerrar los ojos y no mirar al contrincante, y aún así y aunque no quisiéramos seguiríamos siendo víctimas del destino. Simples mimos de calle, payasos de corazones abiertos, gente que se encuentra, y es que inevitablemente estamos destinados al amor, queramos o no.
Hasta yo, nacida de la pasión y de noches sin aliento estaría impulsada por mis propias ansias de conocimiento a caer rendida contra el tapete, con el corazón abierto sobre la mesa de juego esperando a que el otro tomase partido curando mis heridas. Cicatrizando con caricias las supurantes yagas a merced de sus estímulos, pudiendo caer debilitada entre sus fauces y morir desangrada de amor, yacer en añicos intentando recomponerme de nuevo.
Y el primero hubo de ser un cuervo, un cuervo de alas rotas incapaz de alzarse sobre su propia historia, hijo de muertos, niño sin infancia. Podría haberlo atacado, despedazar sus alas cortadas de viento y comerlo poco a poco, seguramente hasta habría disfrutado masticándolo entre mis fauces mininas, pero no lo hice, simple y llanamente decidí amarle si es que eso llega a pensarse.
No predije el final, tan solo acepté que ninguno ganaría aquella partida, jugamos en mismo equipo, intercambiamos miradas y hasta las rondas servidas eran a cuatro manos, buscamos los resquicios por donde colarnos para seguir unidos. Pero Destino siempre fue más potente que todas las promesas, más que los suspiros de quinceañera. Distancia decidió mediar y ante ella no hay jugador que gane una mano. Ni yo ni mis artes felinas consiguieron desbancar a dicha señorita, él no se fue, ¿cómo hacerlo si las alas fallaban para emprender el vuelo? Simplemente diré que la vida y otros demonios raptaron a mi cuervo.
No fue una decisión tomada a pulso, sino más bien la pataleta contra el futuro, no quise amor, no de ese que desgarra entrañas, preferí el atípico, el comestible, el que deja el sabor del jugo del sexo en la garganta. Me alíe con la pasión efímera, con los encuentros fortuitos, con todo animal capaz de hacerme vibrar en armonía durante al menos dos días, lo demás, el amor, a ese le dejé que me quemase por dentro, aleteando las alas en los años de aquel cuervo.
Hasta que apareció él, mi siempre fiel perro. No lo busqué, tan solo se cruzó en mi camino la noche precisa en el momento oportuno, a ese si le devoré y hasta le clavé las garras, le hinqué los dientes dejando que se apoderase de mi cuello y se hiciese dueño de mi cintura. Corrí, corrí tanto por bosques milenarios que me perdí en la senda de los comienzos tranquilos. Escupí sobre todo lo armónico, desgarré con mis uñas toda preedición de futuro…y al final de la etapa en partidas absurdas, ambos perdimos.
Y es que por más que una intente vararse en las promesas están tienen fecha límite, se sopesan unas a otras y terminan debilitándose. Nunca se a de pretender morir el mismo día que aquellos a los que amamos, porque inevitablemente seguimos con vida aunque no queramos. Y con el tiempo, con sus pasos, con las nuevas cartas una se da cuenta de que todo lo pasado tan solo es una quimera de nuestra propia mente que tiende a idealizar momentos que en verdad no vivimos. Porque cuando lo hicimos nos parecieron tan simples que nos dio por redibujarlos en la memoria creando playas inexistentes y momentos que en realidad carecieron de romanticismo. Pero es lo que tiene el cerebro, que va por libre, se alía con el corazón hilando una madeja de te quieros incomprensibles.
Por eso, yo decidí morir tantas veces como fuese capaz de amar, pero siempre con la condición exacta de que volvería a la vida dos minutos más tarde de haberme echo cenizas. Seguramente aquella fuese la decisión más práctica, la de sin ti no soy mientras estoy contigo, pero cuando marcho créeme que vivo.
Fue entonces cuando apareció él, con sus artes de intelectual gato de calle dispuesto a desbancarme en todas las manos, no mordió ni helo, tan solo dio vueltas de campana todas y cada una de mis ideas, desaliñando todos los pretextos y hasta hundiéndome en el pensamiento profundo. Pero lento, muy lento, como quién caza un ratón me convertí en la presa de lo real, dejando las pasiones paganas a un lado de la mesa, mostrándome tal y cual era, sin ser reina ni miseria, tan solo yo, él, un tapete con cartas nunca vistas.
Dicen que el verdadero amor surge con el tiempo, que lo primero, el flechazo, lo que arde y despierta los sentidos tan solo es un efecto devastador de nuestra propia carencia afectiva. Por eso cuando los síntomas se escurren entre los días la relación toma su forma exacta que no siempre es la que uno piensa, comienzan las peleas y el yo no supe jamás esto de ti. Decepciones llevaderas hasta el pozo de los delirios, y la pareja intenta sobrevivir en los “cambiaremos” sin darse cuenta de que en verdad nunca se amaron. Solo fueron el encuentro en momento inoportuno, se empeñan en seguir juntos y decir “te amo” cuando en realidad lo único que amaron fue siempre el recuerdo idealizado de lo que nunca llegó a ser.
Y yo, como tantos. Pero con el gato siempre sería distinto, no me atravesaron ni flechas ni estacas, ni tan siquiera el olor de la sangre me hizo perder el poco juicio que me quedaba. Fue delicado, fue conocerle por cada una de sus garras, medirle, saborearle lento y suave, hasta saber que su olor sería inconfundible con la rabia. Y que el miedo, las promesas vagas no tendrían cavidad en un mundo donde todo aceptaba de él, y no digo que cada parte de su pelaje fuese perfecta, simplemente era sumamente llevadera hasta rozar el colapso. Era imperfecto, y lo bonito era reconocerlo y saberme capaz de amarle con sus mellados colmillos y las escondidas uñas, mostrándome panza arriba para ser ante sus ojos las que siempre escondí en la penumbra de mi propia luz.
Por eso aquel día, junto a la ventana, cuando el aire danzaba entre mi cabello de gata me di cuenta de que hay fases y hasta cálculos en el amor. Puede que en verdad no amemos más a unos que a otros, simplemente de diferente modo. Y que uno de ellos, el que es capaz de ver lo malo en la fase de enamoramiento y hasta quererlo, sea el verdadero y no el que unge y te hace morir mintiendo a la propia mente, pensando que todo sería perfecto.
Aquel día decidí que aquella podría ser la última vez que muriese de amor…¿se acumularían las vidas que no gasté para otra nueva ocasión?
Iraunsugue Eternia
30 ene 2009
De Gatas, Amor y Ventanas.
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 9:47:00 a. m.Etiquetas: senderos de cuentos
27 ene 2009
Madrugadora Dama
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 5:07:00 p. m. -¡Alto bandida! ¿Cómo osas entrar en mi reino? –grito a la oscuridad que cubre la pieza. Sí, la pieza, porque siempre quise utilizar esa palabreja que tanto leí a Márquez en novelas de hojas amarilla que reposaban manoseadas en las estrechas estanterías.
Denuda pero tapada hasta las cejas siento el tintineante sonido del miedo en mi garganta, trago más no sabe a nada, solo el reseco olor a noche que se apodera de mis sentidos.
Me cubro la cabeza y espero bajo las mantas que la presencia marche o vaya, pero la siento suspirar junto a la ventana de rojas cortinas labradas.
Los gruñidos agudos del perro truenan en el espacio contiguo, y la cama cede bajo su peso, ladra y gime asustado. Me asomo entre el hueco que conseguí dejar para respirar y lo observo absurdo ladrarse a si mismo en el espejo. Parece o quizás lo sea, tonto de remate, de capirote, un poco alelao y hasta yo diría que atormentado por mis cuentos diarios y mi afición a comentarle mis paranoicas ideas.
-¡Idiota haz algo! –le grito entre dientes, pero el pobre animal debe ser sordo, o quizás sea la emoción del instante al verse a si mismo reflejado en el espejo, un recuentro con el “yo” más primitivo, se rasca las orejas y gruñe, pues el inoportuno okupa que según el chucho vive tras el cristal ha decidido ser mimo o payaso de feria imitando cada una de sus monerías.
Parpadeo absorta ante la escena, yo en cueros, el perro en conversaciones íntimas, la habitación sin día, la cama tan solo el frío espectral de quien cae en las tinieblas del no despertar.
-¿Y qué será de mi? –gimo de nuevo -¡Muerta en cueros a la pecaminosa edad de 23 años!
Y la presencia escandalosa ríe llenando todo el espacio, y hasta me atrevería a observar luz en los sonidos. Tomo el aliento que queda en vahó y decido apostarme contra la pared y hacer frente a la muerte que sigue a carcajada limpia colapsando el ambiente.
-¿Iraunsugue? –llamo con voz de pájaro de mal agüero, pero oídos sordos se hace el dicharachero dragón -¡Otro estúpido para el montón!, ¿dónde está ese viejo escamoso cuando lo necesito?
Rebusco bajo la almohada cual perro de presa, pero no hay ni dagas ni promesas, solo alguna que otra pelusa maltrecha de la noche anterior, seguramente descendió de algún ombligo, pero apostaría a que no era el mío. Recuerdo inútilmente que esto no es cuento sino la realidad misma, y que aunque quisiera y pudiera no habría pluma en mano que me hiciese cambiar el final de la historia.
-Ejem ejem –carraspeo antes de iniciar conversación con mi verdugo -¿a qué viniste muerte infernal?
-¿Muerte? ¿Se te fue la pinza, la chola o solo perdiste el cocotero? –se dirige a mí aún sonriente, más no puedo verla y si sentirla –Lees demasiado a Poe y eso no debe ser bueno.
Imaginándome presa de una pesadilla y niña indefensa imito todas las escenas de damas muertas que recuerda mi mente recién despierta, me tumbo de lado, saco la lengua, desciende cual sirena sobre el colchón mi melena.
-¡Mátame ya! –grito desconsolada sin dejar de sacar la lengua de medio lado, observando por el rabillo del ojo al perro lavándose los cuartos traseros.
-¿Pero estás tonta?, ¿acaso no sabes quién soy? –replica la presencia hasta ahora desconocida –vengo en son de paz.
Es entonces y solo entonces cuando despierto de mi absurda posición de dama encarcelada, me recompongo digna y me siento en la cama. Más la presencia se acerca con mis bragas de encaje blanco moviéndolas a modo de bandera.
-Cuidado querida no estropees la puntilla, son unas de mis preferidas.
La miro y remiro más no me suena de nada tan delicada fémina, pienso en todas las presencias que podrían visitarme, pasando por los espíritus navideños, los del inframundo, las musas, Melancolía, Tristeza, hasta el pesado de Recuerdo que le da por creerse rey del mundo entero, pisoteo a Llanto, me río de Absurdo y caigo en la cuenta de que no se qué narices pinta esta señorita en mi mundo.
-¿Y tú eres? –al fin pregunto.
-Juguemos a un juego –obvio desde luego –yo diré palabras relacionadas con mi nombre y tú deberás averiguarlo.
Miro el reloj en rojo grabado sobre el techo de plata…¡coño las 7.30 de la mañana! ¿estará la presencia con resaca? Suspiro frustrada.
-Risa –me dice comenzando el juego.
-¡Payasa! –contesto.
-Frío, frío…
-El cielo, ¿eres un ángel?
-¡No coño! ¿dónde me viste las alas? –parece enfadada.
-No se, es que no veo, ¿me pasas las gafas? – y ya a cuatro ojos proseguimos de nuevo.
-Mar.
-Picor.
-¿Y qué tiene que ver el mar con el picor? –temperamental gruñe la doña desde el otro lado de la cama.
-Mar, tierra, sal…picor.
-Eternia querida no seas tan rebuscada –casca los dientes y trina las manos.
-Chocolate.
-No gracias estoy a dieta –los ojos la mugen y babea.
-¿Estás bien? –pregunto asustada pensando sino la dará algo a la madrugadora dama.
-¡Me alteras! ¿no te disté cuenta? Digo cosas que te gustan, cosas que te hacen…
-¿Einch? Creo que estás un poco loca…¡aaaah espera espera! ¡Si eres Locura! Querida cuanto tiempo, discúlpame sino te reconocí.
-¡Qué no coño escucha! –rebotada y hasta diría que un tanto cabreada gruñe más que el pobre perro, se levanta, se sienta, comienza a impacientarse.
-Obsesión, Celos, Paranoia…no no, espera espera, no te tires de los pelos…ya lo tengo ya….eres…eres…mira chica que no se quien eres.
-¡FELICIDAD! ¡¡¡SOY FELICIDAD!!!
-Aaaaah válgame la virgen y todos los ángeles caídos, ¿y qué quieres a estas horas? –pregunto decepcionada con una estúpida sonrisa en la boca.
-¿Cómo qué que quiero? Soy yo, ¡Felicidad!
-Ya ya eso ya lo escuché…¿y? –interrogo a la tonta presencia que da saltos y cabriolas sobre mi cama –cuidado con el perro, muerde y araña, como la dueña cuando está cabreada.
-¿Esa no era tu gata?
-Si también, pero Pelusa es más aficionada a arrancar ojos, a este le gustan más las manos, son distintos aunque parezcan iguales –intento explicarla, pero antes de hacerla una disertación sobre mis bichos y sus peculiaridades decido terminar la visita cuanto antes –bueno y en verdad, ¿qué querías?
-Vine a quedarme en tu vida.
-¡Oh que bonito querida! ¿y para eso me despiertas? ¡so cretina!
Cierro los ojos y agarro al perro, la ducha suena de fondo con cánticos mañaneros…babeo más diré que era el perro, sonrío y ladro mientras me duermo.
La escucho agitarse junto a la pata de la cama, rebuscar las llaves de las esposas bajo el colchón.
-No te molestes cielo, las escondí en un cajón –me dirijo a ella más soy victima del sueño – si te portas bien luego te llevaré a dar un paseo.
Iraunsugue Eternia
Fotografía-Viaje a Irati (Navarra, Oct. 2007)
26 ene 2009
Tormenta de ideas en días soleados
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 3:56:00 p. m.Sepia…
…maderas que cubren locales con olor a café recién hecho, leche que bulle, tazas blancas tiznadas de negro…ocre.
Y el mar embravecido muge cercano, las olas fluyen en la mente de quien las observa, las ideas nacen en cada empuje.
Delicada juguetea con los dedos sobre la mesa, música de fondo…cambio de plano, rojo y blanco…
Las musas se recrean en la orilla bebiendo la sal de las palabras, imágenes sin nostalgia, todo se tiñe en colores variados…blanco y rojo, paraguas y mimos.
Acordes lejanos resuenan en su mente, pisadas que se alejan en el horizonte, la arena se hunde.
Espera, mira a la puerta expectante, sonríe en una nueva secuencia y el muchacho pedalea por las calles abarrotadas de gente, huele a café, siempre café.
Realidades, canturrea, siente un abrazo protector que la cubre y la mece bajo el sol de Enero.
-¿En qué piensas?
-En el proyecto.
El sol incide sobre sus ojos, verde opaco, limpio mundo de sonrisas…eso es, sonrisas, finales, mimos, parques, calles, café, colores, sepia de nuevo, torbellino de imágenes y el perro ladra de fondo.
Tres finales a escoger, según el gusto del consumidor, cortado o con la leche fría…mejor del tiempo. Y a lo lejos el castillo se sume en la caricia del viento, acantilados mortales donde grazna el mar, las gaviotas sobrevuelan la cosa, pueblos blancos.
Más cánticos…legamos al final…tres finales, si eso es.
La puerta de la cafetería se abre, él entra, pero…¿quién espera en la mesa? Aquella muchacha en sepia…esperado, final esperado…cambia los tornos, ¿otro muchacho?
Fotos de lejos, otras cercanas, arena blanca…transparente su mente, las musas vuelven.
Un objeto sobre la mesa, algo diferente, giro en la historia, última secuencia, un único plano y la margarita sostenida sobre un café en plato.
-Lo tengo –suspira hablando con la mar.
Iraunsugue Eternia
20 ene 2009
Historias de parques y perros
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 12:06:00 p. m.*Ren: “Flor de Loto” en japonés, nombre masculino de uno de los personajes del manga “Nana & Nana”
*Rem: (Rapid Eye Movement) es la fase del sueño durante la cual suceden los ensueños más intensos.
*Renm: Flor de Loto en fase del sueño intenso.
Todos intentaban clasificarle y etiquetarle, ponerle una marca y señal de distinción cómo si fuese un objeto cualquiera, unas zapatillas caras, un sombrero y hasta un peinado de peluquero concreto.
-Es un braco….no noooo sin duda es un pastor alemán enano, mmmm aunque tiene pinta de beagel….
-Es mestizo –solía contestar ella.
Y cada día en los paseos todos paraban ante sus curiosos ojos de musgo preguntando una y otra vez “¿Qué raza es?” cómo si eso fuese importante, porque enmarcarle en un tipo concreto era lo único que interesante, compararle, etiquetarle, nombrarle.
Pero él era simplemente Renm, Renm el corredor sin metas, Renm el del sueño tranquilo, Renm el que saltaba en altura al ver llegar a sus dueños, Renm el mordedor de sofás, Renm el carismático, el juguetón, el que podía pasarse horas con un peluche entre las fauces.
Renm bola de pelo el abandonado, Renm y sus lametones de agradecimiento por ser adoptado, Renm el que crecía a pasos agigantados, Renm el dueño y señor de la cama, Renm y sus bostezos ruidosos….
…simple y llanamente Renm, un pequeño cachorro.
Entonces, ¿por qué era tan importante ponerle raza, encuadrarle en un estatus perruno, marcarle como si fuese un simple producto?
Al fin y al cabo él seguiría siendo una flor de loto en fase de sueño intenso…Renm, siempre el alegre Renm.
Iraunsugue Eternia
Etiquetas: senderos de realidades
13 ene 2009
De tumbas sin nombre
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 12:11:00 p. m.Aún y aunque estés muerto…
… hablo contigo en los sueños, suelo hablarte de olas que nacen en orillas de playas desiertas cubiertas de hogueras en noches mágicas, de bosques que atrapan hadas, de ríos cubiertos de nieve donde duerme en invierno la Diosa, de cuevas y dragones petrificados en rocas. De tesoros en palabras filosóficas a la luz de una candela que brilla perpetua en el cielo de otoño.
De innumerables paseos cámara en mano, de desiertos con sabor a té escondidos en el vergel que nadie encuentra, de búsquedas sin motivo, de acuarelas viejas en vagabundos museos, de miradas con sabor a estrellas del levante.
De folios en blanco, de bocetos que no ven la luz, de tumbas sin nombre, de flores marchitas, de tu muerte…de la mía.
Iraunsugue Eternia
12 ene 2009
Soplo de Invierno
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 6:46:00 p. m.Has pasado a mi lado como brisa de invierno, desgarrando miradas con tu gélido aliento, dispar, distante, ensimismado. Te has marchado de la mesa olvidando un café casi apurado, donde el último trago tan solo es el resquicio de lo que no apareció tras la puerta, esa, que has pasado interminables minutos observando, dormida, abstraída, casi despierta.
Del estómago en puño y corazón en vuelco me he girado a tu paso, rodeándome de una fragancia juvenil, de primavera errónea, de sueño en una sola copa, de un solo trago. Y hasta he tenido que buscar el calor en unos ojos claros, melancólicos a la par de risueños, de verde claro.
-¿Qué ocurre? –pregunta él, mientras sorbe la pajita de whisky en café.
-La soledad, tan solo eso…nada más.
-¿La tuya? –pregunta en sorpresa.
-¿La mía? No, la de ella –y te he señalado, mientras marchabas por la puerta.
Has dejado el vahó de todas las preguntas sin respuesta, de la sensación de agobio y peso del alma sobre la barra en céntimos de propina, el pañuelo olvidado que cuelga noble sobre la mesita.
-A veces observo –le he dicho, mientras sorbía despacio el chocolate ambiguo –a la gente, sus miradas, sus ropas, sus gestos…me pierdo en ellos para darlos la vuelta, comprender que buscan, en que piensan. Entonces escribo, de cabeza, de memoria, solo para mí.
Y él, me ha preguntado con la mirada de quien marca acordes entre los dedos, dibujando despacio una sonrisa en mi pelo, dando paso a mi voz, invitándome a escribir sobre ti que nada conozco, analizándote en notas, calculándote en versos.
-Soledad, soledad rítmica de quién burbujea pensamientos en la taza de un café, y la cucharilla de plata no es más que la excusa en la que sumirse desnuda en alma, sola en compañía de una taza. Despacio, atenta, has intentado no mirar la puerta, quedarte en la despensa de tus pensamientos, dormirte en la cuchara que da vueltas. Pero la puerta te llama y te agobia, mientras buscas llamadas inexistentes en el teléfono que escondes entre tus manos. Estas sola, esperando que se abran los cristales y el gélido invierno te robe la risa, te haga de chispa, te cubra en deseo, te cumpla niña todos tus sueños…pero él no ha venido, y tu marchas a prisa dejándote el último trago de un café ya frío.
Mientras, él, a compuesto melodías en susurros, y mi voz ha dejado de sonar para dar paso a su solo, ambos hemos reído.
-¿Vas a llorar? –me ha preguntado.
-No, solo me dio pena esa chica, llevaba la tristeza en sus ojos.
-A veces compongo música, en mi cabeza, mientras trabajo o camino…
-Sí, lo se, yo letras…solo letras.
Más tarde, cuando la mesa ha quedado vacía y el hielo caía en lluvia, el frío de la noche nos ha sorprendido a los dos. Y él se ha vuelto anhelante buscando mi boca, persiguiendo mis ojos, mirándome fijo, envolviéndome en noche.
-Yo también te quiero –he respondido, mientras mi estático cuerpo de hielo se ha derretido entre sus brazos.
Y al marchar, tú has vuelto en busca del pañuelo olvidado…nosotros, ante tus ojos, tan solo una pareja que se añeja en abrazos, diminutos puntos de lluvia bajo un paraguas de azabache trazado.
Iraunsugue Eternia
Etiquetas: senderos de realidades
7 ene 2009
La Sala 5
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 12:14:00 a. m.Leve, muy leve la moqueta se hunde rugosa bajo los pasos ciegos que se aproximan por el oscuro pasillo de negras paredes envueltas de olores acres, extraños, mezcla de piel sudorosa, risas y llantos. Dulzor de palomitas aguadas en burbujeantes brebajes mezclados con prisas, sonrisas desinteresadas, armonioso juego de manos entre nachos y plastificadas pajitas.
El sonido retumba, finales aproximados equivalentes a una vida, a las miles que recorren los pasillos cada día, yo, como tantas otras, perdida entre las horas que marcan los pases. Tan solo un alma cual brillo podría equivocarse con la salida en verde brillante, bajo el neon de prohibido me escondo, observando rostros que mueren y sueñan, y tú, entre ellos, no eres más que otra simple presencia.
Sí, es cierto, podría perderme en el pelo de la quinceañera que mágicamente camela con besos de chicle los labios de quien la atrapa y la encuentra. ¿Y por qué no? de la mujer de rulos en rizos que mira el reloj mientras se pone el abrigo, y hasta del silencioso grupo de niños que aplastados contra la butaca piensan ser parte de un mundo en relieve de tintas logradas, animados personajes con miles de máscaras. Sin saber, que en unos años, vestirán todas y cada una de ellas cuando la sociedad los llame a jugar en este mundo equivalente a una selva.
Pero no se ha perdido mi mirada en ninguna caligrafía igualitaria que portan quienes a mí alrededor se encuentran, ni tan siquiera en los kilos de desechos que se aglomeran en los escondrijos de telarañas desechas entre butacas maltrechas.
No hay luces, aunque se enciendan, al mirarte a mí tan solo me llega tristeza. He quedado postrada en el pasillo. Incapaz de revivirme en los segundos y en las voces que claman mi atención desde lo alto, eres el último eslabón de esta cadena, la última persona de una sala repleta de muertos butacones que esperan.
Sentado, has quedado recluido entre la última escena de la parodia, observando atento las letras divisorias que marcaban el final…por mucho que mires, te aseguro que no hay más.
La pantalla se queda en blanco y tú asciendes desde lo profundo de tu alma, intentando aclarar la respiración en la garganta profunda de pensamientos selváticos. Te has puesto el abrigo, sin dejar de observar las salidas que hay a tu alrededor, para volver a sentarte. Entonces y tan solo entonces, cuando la pequeña de rubia melena te tira del traje comprendo, que realmente allí fuera, para ti todo hace tiempo que muerde en los silencios, corrosiva soledad que se te agolpa en el pecho.
Muero, ¿por qué no decirlo? Mientras asciendo escaleras arriba sin dejar de perderme en tus sueños, ¿acaso tienes?, ¿o también se fueron? Pantalla en blanco, luces arriba, las últimas filas limpias y tú postrado aún en ese hueco rojizo que lleva a ser territorio desierto, la niña te apremia, pero tú, aún… no estás despierto.
Te incorporas melancólico, y yo tan solo te observo por el rabillo del ojo, intentando no ser vista, siendo consciente de que nuestras miradas se han cruzado, como con tantas otras personas durante las horas tardías.
Te marchas, silencioso, con la niña de la mano que explica y complica, pero tú, tú y tu mirada aun reposan en el mundo de preocupaciones adultas, incapaces de volver al recobijo que hasta hora fue este espacio de marionetas pintadas, cueva de niños, tan solo y simplemente…la sala 5.
Iraunsugue Eternia
27 dic 2008
Monólogos
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 2:46:00 a. m.19 dic 2008
Senderos de Luz hacía Tinieblas
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 5:16:00 p. m.*Atención leer el relato tan deprisa como podáis…casi hasta ahogaros, es la única forma de entrar en su mundo.
Pequeña, pequeña, la dulce Eternia despierta sonámbula en la espiral de letras. La puerta se cierra en el habitáculo oscuro, el artista frustrado quemando su mundo.
-No hay pinceles niña, todo está reseco, las acuarelas marchitas son mi propio reflejo.
La luz, la luz, que la enreda en versos, marcha Eternia con la mujer espejo. Verdes parajes que reflejan sus ojos, grandes, hechizos de mares inocuos. Aguamarinas de sueño que prenden la noche, en gasas la envuelve sobre el palacio de cuentos. Eternia duerme más allá de los cielos.
No sabe andar el pobre Cuervo, ahora es un árbol que maldice sus días, tonto, estúpido que en muñeca quisiste convertir el amor, dama entre los libros, flor de invierno, ahora eres un roble que no supo perseguir sus sueños.
Y queda en el parque el hombre que es árbol, consecuencias arbóreas por hacer del amor un llanto, manos largas con las que hirió a la niña, ahora desdichadas ramas con las que ahogar sus tétricas risas.
Pequeña, pequeña, la niña Eternia, sobrevuela soledades de la anciana Malena.
-¿Es la hora? –pregunta a lo lejos.
Y tras su espalda perplejo queda el señor oscuro, enamorándose de la vida que emana y él nunca tuvo. Malena, Malena, la bella Malena, princesa en burdeles, bailarina eterna, que juega a peinar las horas que la quedan, engañando a la muerte hasta enamorarse de ella.
Pequeña, pequeña, diminuta Eternia que moja la punta de la pluma en lágrimas, pasado, recuerdos de Lucía y sus cartas.
-¿Pasó hoy el cartero? –pregunta la loca tras las dos puertas.
-En tus sueños siempre, mi querida apagada Lucía.
Marcha entre epístolas el hada Eternia, pasos en blanco sobre hojas marchitas, historias pasadas que anhelan ser vistas.
Y Laya teje cuentos reflejados en dolor, de un Didaka muerto que se llevó el amor…el extraño que observa a la mujer de sueños, escribe poesía sobre níveas servilletas, se acerca el artista indeciso a la mesa.
-¿Nos hemos visto antes?
-Sí, en un sueño –contesta Laya en la realidad de Morfeo.
Eternia, Eternia, diminuta Eternia, sonríe la niña cómplice del destino, sabiéndose guía de todos los personajes ficticios.
Sobre las soledades del Sol en últimos compases caligráficos, diarios perdidos que fueron hallados. La mujer espejo guarda la carta de la Musa olvidada, bajo las acuarelas que forman vestido de gasas, cerca de la piel inmaculada, del sueño eterno, de la no nombrada…
-¡Malditas! –grita frustrado el artista -¿volveréis algún día?
-Cuéntame tus penas, hazme creer en ti –susurra Eternia junto a su hosco perfil.
El artista llora la madrugada que rompe como finos cuchillos las últimas sílabas y bajo el tambor de lo que fue en su día un corazón humano…hoy se labran los sueños futuros que forman dardos.
Diana, diana, la pequeña Eternia….cuenta las horas que pasó escribiendo, ahora de tinta no es más que un sueño.
-¿Crees en mí? –pregunta la no nombrada.
-Sí…
-Entonces, dame vida –pide la diosa encarnada.
-Te haré de papel…musa creada, dadora de vida, serás libro mi querida alegría.
Despierta, despierta, la pequeña Eternia entre cuentos narrados a la luz de una vela.…escondida entre los libros de tinieblas.
Iraunsugue Eternia
18 dic 2008
Año Nuevo...pero...¿Vida nueva?
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 1:57:00 p. m.Se agota el tiempo del viejo año, y atrás para mucho queda tan solo el recuerdo de lo que hubiesen querido hacer, ser…y nunca encontraron momento. Quizás porque todos los trenes llamados meses pasaron lentos, otras, rápidos, tan rápidos que las horas naufragan en las metas que se propusieron en el tiempo que ahora vemos marchar.
Volvemos a sentarnos de nuevo en el mismo lugar, alzando la copa para celebrar el comienzo de algo nuevo, mientras las ilusiones se atragantan en el minutero y sonreímos ante la expectativa de nuevos planes. Del comienzo de la que creemos una nueva vida, del año nuevo.
Pero en verdad, ¿cuánto nos dedicamos a nosotros mismos?, ¿paramos quizás un segundo a reconocernos? No, tan solo nos acordamos de buscar el regalo perfecto para los seres queridos, la ropa adecuada para cada encuentro, cinta adhesiva de colores vivos para adornar el momento, mientras nos precipitamos hacía el vacío dejándonos atrás lo más importante, ¿quiénes somos?, ¿qué hicimos? pero sobretodo, ¿qué queremos?
11 dic 2008
La Carta (VIII)
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 12:20:00 p. m. Querido Tú,
¿Has soñado en Sepia? Porque desde que hilas historias tan cerca mi mundo solo se grana en oro, y la vista alcanza más allá de lo que podrían imaginar los personajes de historias nunca escritas. Porque en verdad siempre seré aquella a la que puede nunca nombrarías.
Tiño en magia preguntas nunca formuladas, porque el miedo a las respuestas se hace tormenta en los adentros, mejor callar los sentimientos que nacen tras las letras, cubrirlos de cal para que no vivan más allá de la palabra, imaginarte con ganas, rellenando los huecos que de ti no conoce mi alma.
Vuelo y soy de ti en todas las playas, hasta me cubro de la arena que mojan tus lágrimas, aquellas que puede siempre debieron quedar en el pasado y se te aferran en el presente cubriéndote de versos, quizás porque es imposible olvidar y yo, créeme se bien lo que es eso.
Me dedico a seguir tus pasos en el silencio de la espera, esa que sueño y se nunca llega. Porque la realidad carcomería lo idealizado de quien tras las cartas lee y escribe, de quien te sabe, se sabe, y tiene presente que los mundos atemporales siempre fueron preferibles a los palpables.
Comprende entonces que quiera ser sueño una noche, una sola, enredarme en tu pluma hasta hacerme etérea en tu alcoba, dejarme mecer en las sílabas que hilan tus cuentos, al lado de un beso, sin rozarte, sin tocarte, solo estar sin que me veas, solo ser si tu quieres que así sea. Mientras, te pido, sigue siendo la carta que anhelan mis escritos, nace cada vez que en sepia tiño este mundo, sigue siendo la musa que impulsa el suspiro de antaño, que de tus palabras nacen recuerdos borrados, déjame ser nuevamente un simple reloj varado.
Y no contestes si pregunto…¿alguna vez seré musa en tu mundo?
Fdo. Yo, la que se sabe en sepia.
Iraunsugue Eternia
Etiquetas: senderos de cuentos
Testimonios I "Mariola la guarra".
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 11:05:00 a. m.Mariola la del pelo de noche, Mariola ojos castaños, Mariola la bella, la amada, la diosa, Mariola la guarra, la perra, la puta, la odiada.
No hay un solo día en que Mariola no venga a sentarse con sus grandes nalgas sobre mi sesera, apestando a sexo barato, contoneando los huesos de las anchas caderas por todo mi espacio, mirando en el fondo de mis más lujuriosos pensamientos, reinando Mariola sobre todas las heridas de mi intelecto.
Siempre fui un hombre de principios, uno de esos que sabe como, cuando y con quien, no tuve problemas en idear a esa mujer tal y como yo siempre pensé merecerme. Por eso la hice de retazos de otras mujeres, de todas las que me follé por ganas, con las que me acosté por amistad y a las que amé entre las sábanas. Todas y cada una de ellas me aportaron un algo que yo guardé en el cajón de los deseos, y así la cree entre el capricho de mis dedos, del pelo de Julia, del carácter de Marta, las piernas de Noelia, la risa de Elena, la mirada de Lara.
Y esperé lo inesperable creyendo no esperar en vano, esperé mientras me las comía en gemidos penetrándolas fuerte, otras veces despacio, las lamía desde dentro hasta correrlas por fuera, las follabas, simple y llanamente…mientras la esperaba.
Y un día…apareció Mariola, con su risa de niña ajada y sus pendientes de aro en plata, robándome todos los suspiros que uno puede esputar, volviéndome loco, sediento de ella, con ganas de hacerla mía, de robarla hasta las fuerzas. La amé con ansias, con prisas, la amé de noche, la follaba de día. Y no quise esperar, la vestí de blanco, la llevé al altar, para ti, zorra Mariola construí un palacio de cristal.
Trabajé sin escuchar quejas de mi persona, trabajé por ella, hasta que el sol caía y yo moría en los brazos de mi perra Mariola, porque quien fue princesa de mi reino ahora no era más que una pequeña e insignificante cachorrilla de can. Mariola la sensible, la soñadora, la que nunca ponía pies en suelo, la incapaz de luchar por nada, Mariola la llorosa, Mariola la quejita, Mariola la guarra que me robó la vida.
La odié, dios sabe cuanto la odie, y quien fue sonrisa en mis noches ahora era mi rabia, y la mano que antes la acariciaba ahora tenía que pararla para no machacarla. Mariola siempre con sus llantos, incapaz de dar solo dos pasos sino iba cogida a mi mano, niña, pequeña, absurda, tonta, estúpida que nada sabía hacer. Hundida, tocada, mareada, enferma, loca de atar, con sus ansiedades y sus gritos de vieja en soledad.
La rabia era la única respuesta ante sus ojos de cordero degollado, me refugié en el pasado, en los recuerdos de antaño, pero al volver a la realidad plausible junto a la muñeca de lágrimas vivas, volvía a odiar toda su corpórea existencia de anciana encerrada en mujer novicia.
Beata, estúpida, puta…por eso volví a las andadas, a follarme a Carla, a María, a Lucía, a Beatriz y hasta a la maldita Olvido.
Mariola la estúpida nunca lo supo, a pesar de mi apestante olor a perfume borracho, de mis pocas ganas de darla fuerte. Volví a esperar lo inesperable, volví a esperar a que Mariola volviese en sí, a que dejase de ser la pusilánime en la que se había convertido y recuperar a mi mujer de bandera…pero Mariola no volvió, nunca volvió.
Y a estas alturas, uno no sabe si la echó o fue ella quien decidió marchar, pero fui yo quien la despidió en el portal triunfante, yo el que quedó solo observando ir a la que siempre fue mujer de mi vida, perra de mi alcoba, la puta que me hacía encender en llamas…la muy guarra, la quería y la amaba, más de lo que yo mismo imaginaba.
No lloré ante nadie, me limité a escuchar de terceros las voces de Mariola gimiendo en la cama de tantos, sí, mi Mariola, la que siempre creí incapaz de vivir sin mi mano ahora campaba a sus anchas cual perra en celo, contando los amantes con todos los poros de su cuerpo. Sin pensar en mí, olvidando todo lo que para ella fui, Mariola la zorra que parecía morirse de amor era en verdad la guarra mentirosa que robó mi alma, la perra que machacó mis huesos, la puta a la que tanto echo de menos.
Iraunsugue Eternia
Etiquetas: senderos de cuentos
10 dic 2008
Silencio
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 11:21:00 a. m.Y quien fue la Musa, hoy desciende el cuerpo entre horas no escritas, olvida los besos en manecillas que hace tiempo dejaron de latir, la maquinaría se paró en la pared de los mil relojes, allí donde mueren los sueños.
Ya no comprende de luces que ilusionen almas, tan solo es piel en pinceles resecos y acuarelas aguadas. Dejó de ser risa en fotografía, y los blancos y negros tan solo son opacos reflejos de lo que un día se supo en ella.
Simplemente ha dejado de ser y no se encuentra, ha caído en el Laberinto que escribió hace tiempo, sin fuerzas, sin alas, sin luz, se pregunta en que momento se olvidó de si misma y comenzó a mirarse en los demás.
Ahora, sin espejos de ojos que reflejen su existencia…cae en la cuenta de que solo es un boceto roto en cualquier papelera.
Debería redibujarse de nuevo, escribirse en cuentos hasta hacerse realidades, pero los demonios muerden y hieren, la Musa sangra…y no sabe muy bien por donde comenzar a hilar palabras para volverse a hacer de si misma.
Seguramente ella grita…¿alguien puede ayudarme?
Pero el mundo ha enmudecido y tan solo responde el silencio.
Iraunsugue Eternia.
4 dic 2008
Espina de ti
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 1:14:00 p. m. -Hazme de ti – le ha dicho suavemente al oído, mientras sorbían el último trago de té frío.
Y él, no ha podido más que atragantarse, mientras desviaba la mirada con temblorosa rectitud. Ella, a su lado, se vuelve niña cándida de lascivos pensamientos con el que enreda las charlas, pero en ese instante, ha decidido dejar de jugar a las barajas del mañana.
La cansa y la pesa, él se ha vuelto espina contra su corpórea existencia.
-Que me hagas de ti –ha vuelto a susurrarle, resbalando los labios por el lóbulo de su oreja, mientras los rizos reprendían suaves en sus largas pestañas. Inclinada, pasional, se ha acercado hasta hacerle sentir el calor de sus pechos contra su hombro –que quiero que me beses, que me abraces, que me muerdas, que me desvistas con ansias, que me escribas en caricias, que me pruebes, que me lamas, que me hagas….
Iraunsugue Eternia
Etiquetas: senderos de cuentos
FASE SOL 1ª: Todos los bichos...
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 12:48:00 p. m.Mamá siempre pensó que la segunda palabra sería su nombre, pero Arual decidió que lo más importante era dotar de significado en sílabas al ser más deseado en sus juegos, así que la segunda palabra que Arual dijo fue “perro”, simple y llanamente “perro”. Aunque por su falta de coordinación entre lengua, dientes y cuerdas bocales se escuchó algo así como “pegro”, con el tiempo y después de meses de silencio hasta que consiguió decir “mamá” modificaría su vocabulario volviendo casi perfecto hasta que sus huesos rozaron la adolescencia, pero esto amigos, es cosecha de otra historia.
La obsesión de la niña por todos los animalejos se había hecho presente como todos los familiares pudieron comprobar a los pocos años de su nacimiento, los gritos de júbilo al ver a los gatos, las carreras a cuatro patas con los canes, los dedos entre los barrotes de las jaulas y la necesidad de babear sobre las peceras llevaron a los miembros de la familia a comprarla todo tipo de animalejos habidos y por haber.
Su abuela disfrutaba regalándola cada jueves un cangrejo de la pescadería que traía envuelto en papel grisáceo y maloliente, Arual solía pasear al pobre infeliz de una cuerda hasta que lo dejaba libre y acababa muriendo hervido en la cazuela o consumiendo sus días olvidado bajo una cama.
La afición por su tío Antonio de regalarla pájaros comenzó con a1quel guacamayo de las alas verdes , y proseguiría durante años con todo tipo de bichos alados, canarios, periquitos, loros, cotorras, que con un poco de suerte acabarían siendo soltados por la pequeña alguna mañana de primavera.
-Ejke mamá los pajaritos querían dar una vuelta.
Los menos afortunados caerían bajo las garras de una jeringuilla de jarabe para la tos, mientras Arual jugaba a ser veterinaria, pocos sobrevivían.
Desde que las primeras apariciones de los pájaros en casa, todos y cada uno de los momentos de su vida estarían compartidos con tortugas, gatos, patos, corderitos, ranas, serpientes, arraclanes, erizos, conejos e indudablemente con perros.
Arual recuerda haber tenido dos cachorros en sus manos antes de que ella apareciese en su vida, Pusky Primero murió de sobredosis una noche al comer veneno para ratas, Pusky Segundo sería atropellado por un motorista asustado que intentaba zafarse de las mandíbulas del agresivo animal….
….la tercera y para Arual siempre única, sería siempre …Lassie…
Iraunsugue Eternia
3 dic 2008
Candela
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 11:54:00 a. m.Candela cuida la llama imperecedera para que el viento no pueda apagar la promesa, día y noche pasea la vela buscando un rincón donde no muera.
Tiende y mira la vela, recoge la ropa y observa la llama, dobla cuidadosa las prendas lavadas.
Candela habla, bajito sabiéndose observada, letanía continua para sus adentros, sin rosario cuenta las horas que faltan para consumir la llama, y sin dejar que se haga rescoldos de azul en la noche prende de nuevo una vela en promesas grabada.
Candela caldea la noche solitaria al candor de la vela nunca apagada.
-¿Te molesta la llama? –pregunta Candela bajito al vecino que asoma desde el primero la cara.
-No, para nada –contesta taciturno mientras asoma el hocico olfateando la noche llegada.
-Es que no la puedo apagar, hijo –comenta Candela la solitaria –es una promesa de años ya…
Y así sigue Candela cuidando de que la vela no apague promesas quizás ya olvidadas.
Iraunsugue Eternia
Fotografía-Vela al difunto (Alicante Febrero 2007)
2 dic 2008
Volver
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 10:20:00 a. m.Encharcada en murmullos bajo a la calle, hora punta en la escalera, se abre la puerta enmarcada en madera. Envejecida piel tostada de paño, bajo el pañuelo en luto y ojos cansados, su voz, siempre, un sonoro canto…
… “Volver, volver, volver”…
Recita raudo el verso sin cambiar estrofa la vecina del cuarto…
… “Volver, volver, volver”…
Y yo, tan solo, enmudezco ante el prefacio de sus gallos, que a mí, siempre me resultan armonioso hechizo de lunas nuevas, por la mañana…en la escalera.
… “Volver, volver, volver”…
La escucho marchar, mientras gatea escaleras abajo tirado de un viejo carro vacío, sumida en la letanía de ya siglos, la sabemos sola y en espera, siempre esperando a que algo o alguien vuelva…
Iraunsugue Eternia
Fotografía-De las viudas de mi pueblo, (Pedro Bernardo Ávila)
27 nov 2008
Paranoia en la Nicotina
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 4:01:00 p. m.Cáluclos, cávalas, paranoias, nicotina, un cigarro, no prohibido, está prohibido, tengo que dejarlo, salgo, entro, me muerdo los labios…
-Sí dejas de fumar te regalo un perro –la ha dicho.
Bien, bien, si si todo sea por el chucho, el chucho eso es lo que importa, tabaco, solo tabaco, noooo malo, peligroso, acorta la vida, jode la salud, da igual, todo da igual quiero fumar, humo que toma mis entrañas, ensucia, mata. Mejor no, va a ser que no, voy a fregar los cacharros, hago la comida, mmmm el humo de los guisos, nicotina, no no todo sea por el chucho.
Si el perro, pequeño, peludo, amoroso, a mi lado, la playa, un paseo, el viento, el chucho corriendo, mis letras sobre el cuaderno y un cigarro en mi mano, que calma, despierta los sentidos, me llena de mal olor, de noche y cervezas, de pasado, mejor no.
Renm le llamaré Renm, porque es un juego de palabras perfecto y si es perra entonces…¡Nicotina! No no, eso me hará desearlo más, pobre chucho. ¿Por dónde iba? ¡A sí me iba a encender un cigarro! No, mejor no…Renm eso, juego de palabras…Ren como el novio de Nana si si es un nombre perfecto porque él la ama por encima de todo y aunque se separen durante tanto tiempo no la olvida y cuando ella vuelve con la llave él no la deja marchar, nunca, lucha por ella, y además es un buen guitarrista. Ren significa Flor de Loto en japonés, nombre perfecto, tabaco, humo, nicotina, alquitrán en mis negros pulmones mmmm…no no ¿Qué hago fumando? ¡ains no me di cuenta!
Lo apago, sigo sigo, el chucho si si eso era lo importante el maldito perro, Flor de Loto Ren…pureza, sol, océano cósmico, nacimiento divino, iluminación…cerillas, encienden, cigarro…¡Que te he dicho que no! Rem si Rem…fase del sueño, durmiente que sueña, intensos, Morfeo…si, juego de palabras “Renm” es un nombre perfecto.
Cálculos, cávalas, alquitrán…11 años, ¡11 años! Demasiado, estoy podrida, carcomida por la nicotina, tengo que dejarlo, el último si el último…suspiro, intenso, la tos, ¡coño que mal sabe esto! ¿Qué hago fumando de nuevo?
Tengo que dejarlo, el último, de verdad que si, será el último….
Iraunsugue Eternia
Fotografía-Noches de Humo y Cerveza, Innobar (Mataró Dic-08)
Etiquetas: senderos de realidades
26 nov 2008
La Carta (VII)
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 4:43:00 p. m.No se agotan las letras de este tintero, simplemente es que comienzo a vivir en un sueño del que no me creo capaz de salir…incluso, pienso, que puede que no quiera volver a la realidad que me plagia la vida, sino quedarme sumida en tus letras, saltando entre los encadenados, reposando en el hueco de aquel árbol…¿recuerdas?
Desde el día en el cual tus ojos se volvieron a observar mis cartas se me han encharcado las sílabas, me e vuelto niña que chapotea sobre la tinta para borrar mis huellas, cuando en verdad, lo que siempre quise es que las siguieras. Entiende si me escondo tras eufemismos, si taladró las paredes de esta casa en papel, si me escondo y huyo, si lo niego todo, y es que simplemente, enrojezco de asombro. Por qué jamás pensó esta cabecita loca que fueras capaz de reconocerte en los escritos, yo, la que inteligente barrí las pisadas del corazón que porto y quema, la que siempre imaginó de metáfora la escena.
Y ahora…¿qué? Me hubiese gustado preguntarte, cuando en verdad la respuesta es la más rápida de las decisiones, y es que en esta historia, la mía, la propia, solo hay cavidad para los sueños. Tú, siempre, seguirás lejos. Puedo moldear una playa desierta, y hasta encaramar una barca añil en la orilla, puedo escribir un cielo en gris ventisca, un invierno, y el oleaje siendo el único eco. Puedo posarte allí, con tus letras, puedo enredarme aquí, con tus cuentos, puedo vernos juntos, a mí tan solo a unos pasos en arena de tu cuerpo…y a pesar de todo, tú, seguirías lejos.
Déjame aún sabiendo que no seré, que vare los sueños junto a tu playa de escritos, déjame enamorarme del alma que portas y siento cercana, déjame ser la poesía que de vez en cuando se te escapa, déjame quedarme, donde quieras, donde tu decidas, en el rincón de las páginas nunca escritas, en el retazo de tu pluma, oculta entre las hojas de los cuadernos viejos…déjame quedarme, déjame ser sueño.
Prometo no molestar más de lo que tú me permitas, prometo ser silencio si así decides, prometo quedarme solo si tú lo necesitas…prometo ser siempre yo misma, callar aquello que pueda darte, molestarte, incomodarte, prometo ser hada que se posa risueña sobre tu hombro, prometo ser si tú quieres, paleta de musas, llamarada o rescoldo…amiga de ti, pasión encubierta, pero nunca escritor…tú último poema.
Fdo. Yo, la que se esconde tras las letras.
Iraunsugue Eternia
Etiquetas: senderos de cuentos
Premio Dardos
Publicado por Iraunsugue_Eternia (Laura Butragueño) en 12:59:00 p. m.Hace unos días ADR me otorgó en su blog con este premio…me pasaría horas preguntándole las razones, seguramente sonrojada, nerviosa y por supuesto agradecida.
No se muy bien en que consiste, así que he decidido inventarme las reglas y otorgar este premio a tres blogs de historias personales que me han seducido, cautivado, sorprendido, y sobretodo que me han hecho reír y llorar con ellos, pero sobretodo viajar…
Así que doto con el Premio Dardos a…
-Mi amigo F. por esa Próxima Estación Esperanza …porque le ayudé durante muchas tardes a hacer su blog y ahora que camina solo sobre sus propias vías tan solo puedo decirle que ojalá sigamos compartiendo vagones.
-Al Tío Calambres, por hacerme viajar al pasado deleitándome con buena música y dejarnos leer los poemas que en reversa en sus artículos y que bien sabemos que salen del alma.
-A mi tocaya Almagriss, por no tener pelos en la lengua, por ser la niña de los mil imperdibles…por saber reír, llorar, caer y sobretodo…vivir.
Muchas gracias a todos por estar de la manera que sea.
Un abrazo.
Iraunsugue Eternia
Etiquetas: senderos compartidos